Enrique Dans en su artículo Google se estropea plantea el tema que resumo a mi modo en el título del post.
¿Se ha hecho Google demasiado poderosa? ¿Nos siguen funcionando sus criterios, o se nos han estropeado? ¿Debe Google erigirse en juez de lo que es legítimamente relevante y lo que no lo es? ¿Qué va a hacer para recuperar la fiabilidad de su índice?
En dicha nota el profesor español habla de la validez de la posición que ocupa una ocurrencia en una búsqueda dada, considerando la cantidad de profesionales de SEO que se esfuerzan -como lo hago yo mismo- por lograr que sus clientes queden ubicados lo más arriba de la lista posible.
Continúa Dans en otro párrafo de la misma nota recordando
[...]
Antes de Larry y Sergey, las cosas eran claras: tanto pagas, tan arriba apareces. La relevancia era algo que se podía comprar y vender. Si querías ser relevante, pagabas más, y aparecías más arriba, más a la vista. Pero llegó Google, con sus inteligentes algoritmos y su interpretación de “algo es más relevante cuando más gente dice que lo es”, y todo aquello se acabó.
[...]
Y entonces aparecimos los tipos que decimos dedicarnos a hacerte aparecer más arriba en los resultados de Google, y la sopa se volvió a revolver.
¿Cómo seguirá ésta historia?
